sábado, 30 de julio de 2011


Julia en pequeño...

¡Me voy con Mimi!...


De vacaciones en casa de Mimi en Caracas. Son muchas pruebas.
Dormir lejos de su mamá y su abuela, es para Julia quizás, la peor tortura. Pero bien lo valía si era por estar con Mimi.
El primer amanecer, suma y resta un día en un mismo instante.
Comienza el día con ganas de gastarlo rápido. Primero, un abrazo a Bibina que espera a Julia para desayunar con ella.
Ya Mimi y su papi Pablo se han ido a trabajar. El desayuno está lleno de planes y complacencias. Montañitas de masita de arepa con mantequilla y queso rayado. Leche con café bien dulcito y cuentos lindos. El desayuno se interrumpe con la llamada de Josefita, la abuela de Julia. La alegría por la llamada, dura lo que dura el repique del teléfono. Julia, al oir la voz de su abuela, se le arruga el corazón, y ya comienza a contar el tiempo para volver con ella y su mamá. La tristeza se hace más grande, cuando piensa al trancar, que al irse, dejará de nuevo sola a Mimi…

Para Julia, las noches están hechas para pensar en los afectos su distancia y sus dilemas. En las noches piensa en la soledad; y no ha cumplido 6 años.

Es imposible no padecer de insomnio el resto de la vida.

Mary González.
Hace mucho tiempo...

jueves, 30 de junio de 2011

Eterno...

No eres mio, y no quiero que lo seas.
Eres mio, y no sabes que lo eres.
Soy tan tuya y nunca lo sabrás.
Mientras menos sepas cuánto me perteneces,
menos te alejarás de mi.
Mientras menos sepas cuan tuya soy,
más cuidarás todo lo que te doy.
Así, te beso cuando quiero, cuánto quiero.
Así, me correspondes todos los besos que nunca son suficientes.
Así me amas con la locura del miedo a la última vez,
y las ganas de la primera vez.
Así me amarás más cada día, con cada nueva luna y cada nuevo sol.
Sólo así, podré sentir tu pecho reventar, cada vez que tropiece
como si fuera casual,
mis labios con los tuyos...
Sólo así, podrás morir en mis aguas
una y otra vez,
cada vez con más sed...

Mary González.

lunes, 20 de junio de 2011

Durmiendo contigo...


Esta mañana, justo antes de despertar, soñaba con un paisaje. Un paisaje opuesto a mi momento; era un anochecer. Era un sol hermoso, de amarillos, naranjas y dorados saliendo de escena y enseguida sustituido por una luna llena muy blanca con brillo de plata que llegó acompañada con tantas estrellas de diamante, como sueños me faltan por soñar...


Mary González.
20/06/2011

miércoles, 15 de junio de 2011

Julia, en pequeño...

El primer amor...

Ya casi era la hora de comer. Con muchas ganas de orinar, entró gateando Julia a la casa de su amiga. No quería quitarse los patines y sabía que no debía pisar las alfombras con ellos. 
Julia, al pasar la puerta de la cocina, ve sentado en el sofá, el hombre más bello del mundo. El, es Manuel, el papá de su amiguita. 
Manuel, con los ojos cerrados y unos audífonos grandísimos tapando sus orejas. Abre los ojos, voltea a su derecha y ve a Julia tiesa en el piso. Le sonríe como siempre y con su mano derecha palmea a su lado en el sofá invitándola a sentarse allí. Julia va rápido, se saca los patines y se sienta. Sentada en el sofá, sus pies apenas salen del asiento.
El, le coloca los audífonos que le quedaban enormes. 
A muchísimo volumen, Julia escucha una batería inolvidable que parecía contestarle a un saxofón. No supo todo eso con tal precisión en ese momento, pero si lo sintió perfectamente. Desde entonces, y para siempre, esa canción es la más de todo para Julia.
Nunca olvidó ese día; su primera vez en todo lo que pasó en ese mágico momento. En un mismo instante, conoció el saxo, reconoció la batería, escuchó por primera vez el sonido en estéreo y conoció los audífonos. Y se enamoró de Manuel...
Como siete años tenía Julia...

Mary González.
Hace mucho tiempo...

AVISO IMPORTANTE.

Por motivos ajenos a TU voluntad, no publicaremos por los momentos, artículos o escritos de contenido político. 

Razones sin importancia...

lunes, 13 de junio de 2011

Llegaste...

No era una pesadilla; era mi vida.
No era el final, ¡es el comienzo!
No era un rumor, ¡estoy viva!
No era mi imaginación, ¡yo siento!
No era un sueño, ¡te siento!
No eres pecado, ¡eres justicia!
No era el final, ¡es el comienzo!

Mary González.
03/09/2010
Lo que nunca te dije...


Nunca te dije que me hiciste mucha falta. Que me hacías falta y no importaba. Al menos eso parecía.
Nunca te dije, que cada día te extrañaba más y que mientras más te extrañaba, más lejos te ibas de mi.
Nunca te dije cuánto necesité lo que te pedía. ¿O sería que no te lo pedí?
Nunca te dije que en las noches, las horas pasaban sin que se movieran las agujas de mi reloj.
Nunca te dije tampoco, que mis horas en la noche parecían interminables, y que las madrugadas eran el mismo infinito.
Nunca te dije, ni cuando te lo decía siquiera, que mi amor no era mucho y por eso no alcanzó para los dos.
Nunca te dije que no podía quererte tanto; no tanto como para que me quisieras tú a mi.
Nunca te dije que no supe quererte y que era mi culpa tu desamor por mi.
Nunca te dije que no merecí tu amor y por eso me voy. Y que me voy sin que me debas nada, más que un buen olvido.
Nunca te dije, que para volver hace falta amor, y de eso, no queda ya nada.
Nunca te dije, que mi amor era en colores y mi olvido en grises mate.
Nunca te dije que se me hizo tarde contigo para comenzar otra vez y que de tanto sentirme culpable no quise quererte más...
Nunca te dije que mi amor se acabaría, como tampoco te dije que ya no importaría...
Nunca te dije, que llegaría un día, en el que ya yo no te querría o que te querría como tú me quisiste a mi. De la misma manera.
Nunca te dije, que ahora sé, que sólo me diste lo que tenías para mi. No menos; no más...
Nunca te dije que me despediría, ese día que no te lo esperabas... O tal vez si.... 


Mary González.
16/08/2010

viernes, 3 de junio de 2011

Las cosas más importantes y valiosas, se pierden para nunca más recuperarlas. No hay tiempo suficiente para tener de nuevo, lo que dejamos perder...

Mary González.
29/01/10

martes, 31 de mayo de 2011

Julia, existiendo...

¡Qué calor!

Otra vez, era tan tarde. Todos dormían y Julia continuaba el día y su vida en la madrugada. 
Pendiente tenía, principalmente olvidar. Era ardua esa tarea. 
Revolviendo y removiendo se la pasaba. Los que la conocían y la querían, la creían loca o cualquier cosa casi peor. Claro, eso la responsabiliza sólo a ella.
Julia sonriendo, descifra un nuevo olvido atropellando un montón de recuerdos. 


¡Qué frío!

Con ganas de un chocolate caliente y el regreso, de al menos un cigarro, Julia escucha alguna canción preferida. Entonces piensa y recuerda todo lo que sueña hacer. 
Él, duerme seguramente y podría soñar incluso, estar con Julia en ese sitio de los sueños.
Ella, escucha la respiración de él, aun cuando están tan lejos el uno del otro.
Julia aprovecha estas horas, en las que todavía está despierta, para disfrutar las ganas de realizar este sueño.


¡Qué suerte!

Dichosa, además de orgullosa de sus hijos, Julia no se da cuenta que casi amanece otra vez...
¡Ha valido todo la pena; todo vale la pena! Piensa Julia...


¡Qué angustia!

Julia inquieta, mira el reloj. Pronto amanecerá. 
Se consuela pensando que la próxima noche le dará sueño temprano, tal vez.
La angustia no se disipó, y sin embargo, continúa...


¡Qué insomnio!

Tratando de no pensar, Julia busca concentrarse en la música que escucha a través de sus pequeños audífonos. 
No piensa. En cambio recuerda, y lo hace componiendo los recuerdos. Algunos es mejor componerlos para que sean más bonitos, o menos feos.
Tantos recuerdos con tanta música, la obligan a recordar viejos planes. Y nada que amanece...


¡Qué rabia!

- ¡Otra vez sin sueño! - piensa Julia.


¡Qué alegría!

- ¡Por fin amaneció! - piensa Julia.


¡Qué tristeza!

- ¿Dónde estarán mis sueños que no puedo sino pensarlos? - piensa Julia.


¡Qué lástima!

Casi amanece, y Julia sin tristeza pero con pena, piensa lo irremediable después de más de cinco mil días de desamor. Ella piensa: - No es venganza. Es sólo lo lógico...


¡Qué pena!

La misma madrugada, mientras piensa en lo lógico que es su olvido, Julia se avergüenza de su metamorfosis sentimental. Pasó de ser quién más lo amó, a quien más lo olvidó...


¡Qué fastidio!

- No volveré a ver el reloj hasta que amanezca; apenas es media noche - dice Julia.


¡Qué divino!

Suena la canción del éxtasis. Ninguna le da más paz a Julia. La escucha y le gusta desde los 7 años; si mal no recuerda. Siempre le pasa lo mismo con esa canción. La escucha dentro del pecho. Es una canción eterna. Julia se retroarmoniza oyéndola, y precisamente por darle tanta paz, le despierta la adrenalina. La canción suena otra vez, y otra vez, y otra vez.


¡Qué injusto!

Tratando de dormir, con los ojos cerrados, Julia divisa recuerdos de tantos que estuvieron y significaron mucho; para pasar a ser menos que nada...


¡Qué desesperanza!

Ya no habrá vuelta atrás. Fue demasiado dolor, demasiado daño. Julia llora, como tantas madrugadas. Un llanto desperdiciado como tantos. Un llanto desesperado, pero estéril. Julia sólo puede hacer lo que hace... Nada más...


¡Qué absurdo!

Un nuevo y repetido desvelo, inquieta a Julia. Ella piensa: - ¿No es suficiente casi medio siglo para valorarme y respetarme?


¡Qué importa!

Con mucho sueño, Julia recuerda las razones por las que ha ido quedándose sola... ¡Casi soy libre!, piensa Julia. 


¡Qué triste!

Plena madrugada. Piensa que te piensa, y no logra dormir. El estómago le arde, de tanto tragar pensamientos. 
Lastima mucho tragarse las alegrías revueltas con las tristezas. Son todas por lo mismo.  
Julia ahora se ha confesado a ella misma, y eso duele mucho.


¡Qué cansancio!

Julia planifica el día siguiente que es muy importante. Piensa cada detalle, cada situación con sus componentes. Sabe y está segura, que la planificación es ficción en su vida. Entonces como siempre, decide no pensar más en eso, y lo logra. Ahora, necesita tener sueño. Cierra los ojos para encontrarlo. Lógicamente, no lo encuentra...


¡Qué increíble! 

- No lo es tanto, piensa Julia. 
Enciende la lamparita y se pone a pensar.
Lo que si le parece raro a Julia, es la razón por la cuál los aliados naturales de los otros son los agresores de ella. Casi la totalidad de las veces.


¡Qué más da!

Decide detener la lectura, porque no logra concentrarse por la pensadera. Ya pasó la media noche y es un nuevo cumpleaños. El de alguien a quien acostumbraba a querer. Julia aparta esos recuerdos, y llegan otros que como que estaban esperando espacio para entrar. 


¡Qué dolor!

Julia, ya casi dormida, vencida por la tristeza, recuerda su soledad. Es tanta su soledad, que piensa lo tanto que le molesta casi cualquier compañía. Sin embargo, recuerda también dónde está su felicidad, y aun así, no puede tenerla todavía. 
Amanece de nuevo mientras ella sueña despierta todos los besos que dará y las sonrisas que podrá compartir...


¡Qué mierda!

Porque hizo, porque no hizo. Porque dijo, porque no dijo. Porque estuvo, porque no estuvo. Porque vio así, o no vio nada. Porque ella es arrecha, porque se lo merece. Porque otros dijeron. Porque la razón siempre se la damos a los demás sin ninguna posibilidad distinta. 
Julia entonces dijo: ¡Se acabó; nojoda! 


¡Qué bien!

Llegó la noche, y Julia está apurada esperando que llegue la hora del desvelo. 
Todos despiertos y ella pensando en cosas que hará mientras amanece. Escribir, por ejemplo. ¡Ah, claro!, oyendo música. 
También piensa soñar mientras hace planes con la felicidad. La felicidad anda cerca y la tienta, y ella ahora no le huye... 




Mary González.
21/09/2010

lunes, 30 de mayo de 2011

Viéndome


Una vez, casi al final de un día, yo miré por la ventana de mi vida, y había mucho qué ver.
Afuera, estaba el mundo que yo había abandonado. Del que había huido. 
Estaban todos mis conocidos; la mayoría desconocidos.
Yo, desde mi propio exilio, reconocí a todos. 
El exilio, es buena distancia para aprender a valorar en su justo valor.

Desde aquí, desde mi exilio, es más fácil echar al olvido lo que no quiero recordar. 
Es más fácil simplificar.
Se simplifica todo. Es como hacer equipaje. Se escoge qué se lleva y qué se deja.
Crecí mucho desde este lado. Más de lo que nunca antes crecí.
Aprendí a despedirme. Antes no hubiera podido. No desde allá.
Es tan fácil decir adiós, que casi no necesito saludar.
Me despido de muchos. Cada vez de más... Y no me importa...
Encontré mis trastos viejos y mis recuerdos. Todos, allí, en mi. Apurruñaditos dentro de mi alma.
En mi alma que es cuadrada, y la tengo encajonadita dentro del pecho.
Nunca he entendido porqué la sitúan en la cabeza y se la atribuyen a Dios.
La mía es mía y es cuadrada. Y en sus rincones, se quedaron cosas que no puedo mover.
Es linda el alma; al menos la mía, porque está llena de cositas que quise guardar.
Hoy, meto la mano y encuentro recuerdos. Encuentro besos de mi abuela por todas partes, sus manos y la sonrisa de ella para mi.
Encuentro un paseo con mi papá, mis hermanos y mis tres mamás. Los veo a todos hablando 'in mutis' y mi abuela otra vez allí, con la misma mirada y sus manos juntas, con los dedos entrelazados haciendo círculos con los pulgares de ambas manos.
Encuentro mis amores eternos; todos consanguíneos, empezando por mi papá... Si, mi papá...
También amigos; esos que todavía siento.
No están los desamores. Esos se fueron con sus dueños. 
Están mis querencias. De esas soy responsable yo.

Me encuentro a mi; una niña nacida tres veces en el mismo momento. Complicado y afortunado, haber nacido en tres mujeres. De tres embarazos con sus tres partos. Con la suerte y el karma de haber crecido bajo el amor y el miedo de tres madres. Todo, demasiado.
Miro allí, por todas partes dentro mi cajita, mi propia maternidad. Dentro de ella, siempre estoy embarazada o recién parida.
Miro el bosquejo de mis nietos, en brazos de mis nenés enormes y seguros de si mismos, y también de mi... Todo está lleno de ellos.

Encontré también un espacio libre, reservado para mi libertad. Al menos, sé que seré libre en la dimensión conocida que necesito y quiero.
Junto a mi libertad, mi felicidad.
Una gran sorpresa, encontré intactos mis sueños. Son los mismos. Supersticiosamente no los enumero, para que no se vayan nunca y para parecer más normal; no lo soy tanto. Son los mismos sueños. Unos los lloré. Otros los sobreviví, y ahora veo muchos de ellos, realizados.
Increíble la cantidad de canciones regadas por todas partes, y cada canción con cada recuerdo. Algunas, son sólo canciones. Sin recuerdos ni sueños.

No puedo creer, ¡encontré mi voz! Es la misma de siempre, y dice lo mismo. También veo pensamientos. Muchos míos, otros aprendidos y cuántos heredados. 
Encontré mis derechos. Casi todos oxidados por el desuso...
Encontré los olores de mi vida; el de la brisa, el del salitre. El del frío que me encanta y el del calor que me mata. El de las machacadas lágrimas diarias.
Encontré muchos sonidos, sobre todo los del del mar y los del insomnio.

En los rincones de mi cajita, están a oscuras pero existentes, enterrados en vida y en muerte, los muertos de mi infelicidad. 
Ellos allí, inmóviles, pero desvanecidos, aunque siempre duelan. Son los únicos que no se atreven a verme a los ojos.
Veo mis silencios. Retumban con su bulla.
Veo mi mirada. La que casi nadie ha podido ver.
Veo mi conformidad; es igualita a la resignación. Es horrenda.
La que ocupa más espacio, es mi inconformidad y mi rebeldía. Tan inerte. Latente. Siempre oliendo a azufre.

Allí, en mi cajita, siempre escondida estuvo mi identidad. Ya no. Ahora soy yo, libre de mi y de todos. Y eso, no cambió nada. Sólo me complementó y me pagó mis más grandes deudas. Me pagué y casi estoy al día.
Ahora soy yo, conmigo. Completa e incompleta. Pero yo. La auténtica yo...

No encuentro mucha justicia. Voy a buscarla para almacenarla aquí.

Antes de cerrar mi cajita, logro ver pedazos de paciencia. Pedazos grandes de paciencia. Y veo horas y tiempos. 
Tiempos sin tiempo. Tiempos vencidos y otros por vencerse. También veo otros tiempos con otras oportunidades. Son los tiempos de mi espera. Son los tiempos por los que ha valido todo la pena.
Cierro. Cierro mi cajita y sigo, hasta que vuelva a revisar el contenido después de encontrar justicia, porque todavía tengo tiempo...

Una vez cerrada mi cajita, me veo a mi, una mujer viviendo por fin en su propio tiempo. Encontrando lo que le fue negado. Llena de lo que me pertenece y vacía de lo que no me hace falta ya.


Mary González.
26/05/2011.-

viernes, 1 de abril de 2011

¡Buenos días, querido insomnio...! Otra vez, llegas muy temprano... Quizás, eres el el más detestable de mis amigos.. o el más leal de mis enemigos... 

sábado, 19 de marzo de 2011

¡ Oración al Todopoderoso !


Señor que todo lo puedes, hoy te pido por los que no conoces, y son muchos, por cierto.
Te pido por todos aquellos que quieren vivir en paz, y ser dueños de lo suyo.
Te pido por todos los que trabajan incansablemente, y lo que ganan nunca, pero nunca, les alcanzará ni para comer.
Te pido por todos los niños expuestos al abuso sexual. Los que ya fueron abusados, no importa. Hagamos cuenta desde cero. Ahora que te conté que existen, PROTÉGELOS SEÑOR.
Te pido por las mujeres que quieren parir y no pueden fecundar.
Te pido por los hombres que quieren ser papá, y no pueden engendrar.
Te pido por la gente libre, que vive presa del peligro.
Te pido por la gente sana, para que no le de cáncer, ni sida. Ni cualquier otra enfermedad mortal. Los que están enfermos no importa. Esos ya se jodieron.
Señor ten piedad de todos aquellos a quienes no les has tenido piedad y la merecen.
Te pido por la igualdad, pues desde siempre, reina lo contrario.
Señor TODOPODEROSO, te pido por la paz. De ahora en adelante, obvio. (Algún día te cuento de la eterna guerra en la que hemos vivido desde tiempos del Antiguo Testamento. Ni hablar a partir del nuevo)
Señor que todo lo puedes, te pido no permitas que sigan usándote de excusa para todo. No permitas que se excusen cuando obran y cuando omiten también.  Hacen de todo en tu nombre, y de paso, gracias a tí. Matan, roban, violan, y dicen que todo nos pasa, porque así lo quieres tú.
Y te pido, que aprendas a diferenciar entre quiénes merecen castigo, y quiénes merecen tu bondad.
Amén! 


Mary González.
19/03/2011

Mi día...


Hoy no es mi día. 

Mi día fue aquél día, temprano al amanecer, cuando en total silencio, me di cuenta que era mujer.
Me di cuenta aquél día, porque supe de pronto que mi vientre dolía, acomodándose para algún día, contraerse de placer.
Fue también mi día, aquél día que despierta, soñaba con un beso que en secreto he saboreado otra vez.
Y era secreto aquél beso, porque era demasiado de todo, como para desconocer la timidez.
Y recuerdo otro día, que fue otra vez mi día, cuando no era un sueño ese beso, y que con él me desperté.
Me desperté con el beso, porque me dormí dándolo, y recibiéndolo también.
Y más días fueron mi día, porque de tantas veces sentirme mujer, mi vientre crecía y crecía y mi vida multipliqué.
Mi día fue ese día, que mi vientre se vaciaba, y mis pechos se reventaban sin tener a quién dar de comer.
Era mío cada día después. Cada día de lágrimas y de recuerdos.
Siguieron siendo míos los días sucesivos hasta llegar el día, de ver de nuevo mi vientre crecer.
Y crecía, mi vientre crecía. Crecía tanto porque la vida se multiplicaba otra vez.
Ahora se multiplicaba segura. 
Volvió a ser mi día. El mejor de mis días fue ese. Ese día que mi vientre no pudo más.
Y tuve por fin en mis brazos, la muestra de mi creación. Lo que mejor he hecho y que jamás haré.
Era entonces mi día, porque mis pechos se estrenaban saciando las vidas. Sus vidas. Mis vidas.
Desde ese día, cada día es mi día. 
Ya no era sólo mi vida, por lo tanto cada día, no importa si soy madre; o hija; o mujer...
Y así entonces, hasta el último de mis días, será mi día.. cada día, cada día...


Mary González.
A propósito del vacío y hueco, para mí, Día Internacional de la mujer.
08/03/2011  en la madrugada (No registré la hora exacta. Y me guardé.. unas cuantas oraciones, con su significado, pero se quedarán conmigo hasta el último de mis días...)

domingo, 13 de febrero de 2011

Egipto: Antes mal, ahora peor...

La rebelión de enero de 1958 en Venezuela, se perdió y lo sabemos. El  pueblo junto con activistas políticos de izquierda en su mayoría, alcanzaron por fin el derrocamiento de Pérez Jiménez. Pero ya vimos a quien le dejaron el coroto: a la oligarquía y a los políticos vendepatria.  En consecuencia, siguió gobernando EEUU a través de la supuesta democracia y por casi 40 años quedaron execrados e invisibilizados tanto el pueblo como la izquierda. 
Ahora vemos en Egipto, prácticamente lo mismo.
Una rebelión popular ha obligado a renunciar al presidente Hosni Mubarak, y éste deja el poder en manos de las Fuerzas Armadas. 
¿Qué más podrá pasar? Pues el pueblo estará satisfecho de haber logrado la salida de Mubarak, pero... ¿estará suficientemente consciente de la trampa que les tendieron?
Tengo mis reservas en cuanto a todo lo que ha sucedido en Egipto, y mucha incertidumbre con lo que está por venir...



Mary González
11/02/2011

miércoles, 19 de enero de 2011


Claridad...

No sé si es martes, o domingo. Me pregunto qué hora es.
Parece muy temprano, o muy tarde tal vez.
Podría hacer cualquier cosa, o dejar de hacerlo todo.
Podría no querer nada, o podría atreverme a escoger lo que quiero.
Sólo sé que estoy muy mal, pues me sobran las opciones...

Mary González
19/01/2011 Hora: 18.00

miércoles, 10 de noviembre de 2010


Andando...

Andar y andar, sin venir de ninguna parte..
Seguir andando para no ir a ningún lado.
Mis pies están cansados, mis ganas ya no se oyen.
Mis manos siguen llenas de nada.
No me importa lo que pasó,
no me importa lo que pasará.
Y creo, que por fin encontré la esencia y la fórmula.
Ando. Me concentro en este momento, que ni idea tengo de cómo vivirlo.
Soy yo ahora. Soy yo, conmigo. Y con quien me respete.
El pasado es muy pesado, y el futuro angustia.
Ando. Sigo andando, y a medida que ando, dejo atrás lo pesado y le voy quitando angustia al camino.
Ando, ando y sigo andando. No me detengo.
Ando sin ver, pues no se secan mis ojos todavía.
Todavía no tengo ganas, pero sigo andando para estar preparada.
Estaré preparada, para cuando las ganas regresen.
Mientras tanto, me pongo la sonrisa prestada... hasta que pueda usar la mía.
Estoy, sólo estoy. Andando estoy.


Mary González.
10/11/2010

El problema NO es entre Venezuela y Colombia....

El problema es de Estados Unidos en contra de Venezuela y la región.
¡Ojo! Nos quieren hacer creer que hay un Santos bueno y un Uribe malo, y que a la vez ellos están "enemistados". OTRO FALSO POSITIVO. Todo está bien planeado. Uribe y Santos, es lo mismo, solo que uno de ellos es peor que el otro.
Santos es el continuismo; es la sucesión de Uribe.
¿Quién se quiere seguir engañando?
El asunto, es que esta vez, EUA intenta por fin, arremeter en contra de Venezuela a través de Colombia.
Por un lado, lo hace parecer un problema binacional, regional, en el cual ellos luego intervendrán para propiciar y garantizar la paz .
Por el otro, lo que todos sabemos hasta el hartazgo.... y yo, al menos yo, no quiero seguir diciendo lo mismo...
Espero por la solidaridad de los pueblos, de los gobiernos hermanos, para frenar la descarada escalada que se están mandando con nosotros...
Nada es casual, todo tiene su buen libreto...

Mary González.
27/07/2010 Hora: 09.56

Liberados

Debiéndote mi vida a mitad, me debes la mía entera.
No te la cobro, ni podrías pagármela.
¿En qué parte del camino me perdiste?
¿En qué parte de tu vida me olvidaste?
Me faltó valor cuando me buscaste; por eso me negué.
Te pensé, te imaginé, te soñé.. No encontraba nada. No encontraba a nadie.
Luchaste tanto para no pensarme, y ¿qué conseguiste?...
Yo, sólo quise hacer creer que no te necesitaba, y la verdad te necesité sin tener necesidad.
Ahora, al final de tu camino te busqué y te paraste frente a mi.
Te paraste frente a mi, ese día que todo era raro y todo era por fin mi realidad. Mi verdad.
Ese dia, te toqué y supe quién soy y quién no era.
No puedo sostener en mi mente el recuerdo de aquel momento,
el momento en el que me vi en la mirada de los ojos que son míos también.
Esa mirada que es mía y que pertenece a quien podrá dormir más tranquilo
por haberse podido ver en mis ojos, que son los suyos. Ese día que se tocaron las dos puntas de mi vida.
Ese día, que el sentido de pertenencia me liberó de la nada del todo...



Mary González.
10/11/2010

miércoles, 27 de octubre de 2010


Donde no estabas...

Soñé con ser feliz. Soñé que quería serlo. Siempre en mis sueños perseguía la felicidad. Siempre en mis sueños la buscaba y no la encontraba... Intenté de mil formas; creía que la tenía por el simple hecho de soñarla.
Tanto he soñado con ser feliz, que por fin me desperté... para poder encontrar la felicidad.

Mary González.-
23/10/2010

miércoles, 6 de octubre de 2010


Simplemente...

Espera de mi, lo que yo te doy... No lo que quieres recibir.
Lo que te quiero dar, es a mi misma.
No me inventes, no me imagines, no me cambies. Ven a mi y encuéntrame.
No me compares, pues soy sólo igual a mi.
No me sueñes como tu sueño; sueña conmigo..
Búscame aquí, aquí donde estoy. Busca mi voz, háblale a mis oídos.
Imagíname contigo. Eso sí, siempre contigo.
Sigue amándome así. Así como el primer día, por los mismos motivos, para yo poder seguirte amando, por lo mismo...


Mary González.
06/10/2010